La huelga de basuras consigue blindar la empresa municipal de Alcorcón frente al inminente rescate

url-250x187Los trabajadores de ESMASA tras 16 días de huelga, con el apoyo del pueblo de Alcorcón han conseguido un acuerdo firmado con el Ayuntamiento que ha permitido a la asamblea de trabajadores desconvocar la misma.

Los 16 días de huelga de basuras y el apoyo popular de los vecinos de Alcorcón han dado sus frutos y no son pocos. El pasado 8 de enero el gobierno municipal de Alcorcón solicitó un rescate financiero para el municipio acogiéndose al Real Decreto-Ley 8/2013. Dicho rescate, incluye condiciones tales como  la disolución de aquellas entidades, organismos o sociedades de control exclusivamente municipal, debiendo iniciar el proceso de liquidación antes de 3 meses después de la aprobación del plan. En caso contrario serían automáticamente disueltas el 1 de julio de 2014.

El rescate aún no se ha concedido, pero el alcalde David Pérez (PP) iniciaba la privatización de los servicios públicos aprobando un acuerdo con Ecovidrio para contratar la recogida del vidrio con una empresa privada.

A nadie se le escapa que una plantilla de trabajadores no secunda una huelga únicamente para defender un nicho de negocio de la empresa, que no es propiedad suya sino de los vecinos. La vulneración del convenio por parte del alcalde al privatizar la recogida del vidrio, era el punto donde poder desplegar la lucha por los servicios públicos de Alcorcón y los basureros dieron el primer paso.

Un primer paso que ha supuesto 16 días de lucha a la que se ha unido el grueso del pueblo de Alcorcón como se demostró en la multitudinaria manifestación del sábado 1 de febrero. Es el apoyo del pueblo lo que ha forzado al alcalde a comprometerse por escrito a cambiar sus planes para ESMASA a medio plazo.

El acuerdo entre la asamblea de trabajadores de recogida de residuos y la dirección de ESMASA para parar la huelga garantiza que ningún otro servicio de ESMASA será privatizado, salvaguardado, al menos sobre el papel, la empresa de servicios municipal de la quema que supondrá el rescate.

Pero esta sólo ha sido una primera batalla, en la que pese a la fanfarronería del alcalde que no dudó incluso en vulnerar el derecho de huelga, se la ha forzado a  comprometerse por escrito a cambiar sus planes para ESMASA. Una primera batalla en la que tanto los trabajadores de ESMASA como la unidad del pueblo de Alcorcón en la defensa por sus servicios públicos han salido fortalecidos.

Ahora el tiempo nos dirá si David Pérez cumple su palabra. Mientras tanto la lucha del pueblo contra la privatización del resto de servicios públicos continua, pero ahora con la experiencia de que frente a la lucha obrera y la unidad popular, quienes quieren saquear al pueblo no son más que tigres de papel. ¡Sí se puede!

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