David Pérez, un mal jefe. Cinco casos de presunto “acoso laboral” en el PP de Alcorcón.

Hoy nos confirma El Confidencial lo que, de todos modos, ya veníamos viendo en el Partido Popular de Alcorcón: el alcalde, David Pérez, tiene un grave problema de carácter ya no solo en su dimensión política sino, incluso, como gestor de su equipo más inmediato. Según el diario, el también diputado autonómico en la Asamblea de Madrid habría visto cómo “dos de sus concejalas han renunciado al cargo por motivos personales, una tercera está de baja médica (por “ambiente laboral adverso”) y una cuarta, que acaba de ser madre, ha denunciado al ayuntamiento porque el alcalde no quiere darle competencias ni ponerle sueldo, en contra del criterio del secretario general, que ha sido cesado por Pérez“. Cuenta en su información El Confidencial que el ya ex secretario técnico considera estar ante “un cese arbitrario cuya razón es la intolerancia del señor alcalde” y que ha experimentado “la violación de un derecho fundamental que puede considerarse acoso laboral”. Parte del equipo restante, siempre según el artículo, además habría participado miserablemente en la difusión de un rumor comprometiendo la vida personal de una de las ex concejalas. Para terminar, se añade que “Pérez tiene cada vez menos sintonía con Cristina Cifuentes”, cosa muy poco novedosa en realidad, y que “es muy seguro que no repita como candidato” en 2019.

Un alcalde que degrada a las mujeres por disponer de su cuerpo libremente, un alcalde que insulta a las mujeres por reivindicar esa libertad, un alcalde que desprecia a las mujeres por defender sus propios intereses al margen de lo que a él se le ocurra en cada momento dificilmente iba a respetar a las mujeres de su propio equipo. A día de hoy y sin ser éstas necesariamente del tipo que, como ya descubrió Alcorcón Republicano seguido de medios de todo el país, él califica como “frustradas, amargadas, rabiosas y fracasadas como personas nuestro alcalde tiene problemas con al menos cuatro de ellas. Solo nos queda imaginar lo que le pueden importar las circunstancias sociales, económicas y laborales de las otras 85.000 que viven en Alcorcón y a las que ni siquiera conoce.

Siempre nos ha parecido que el autoritarismo, la misoginia y la concepción ultra religiosa con que este regidor “calcula” el valor de las mujeres eran parte de su razón de ser. Lo que ahora sabemos también es que no se libran ni las más cercanas, ni las que han trabajado para hacer realidad su cruzada alcorconera.

Cristo con David Pérez al fondo y la hoy ex concejala Silvia Cruz saliendo de cuadro. Foto: La escena local.

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