El empeño en la desfuncionarización, o de lo que es capaz el alcalde de Alcorcón para no trabajar

El juzgado de lo contencioso-administrativo nº 20 de Madrid ha desestimado un recurso del Ayuntamiento de Alcorcón contra la reactivación de los restantes procesos judiciales de los trabajadores desfuncionarizados solicitada por el sindicato CC.OO., tras el fallo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, condenando en costas a la parte recurrente.

Con este recurso nuevamente desestimado el gobierno municipal de David Pérez (PP) malgasta los recursos personales del Ayuntamiento, prolonga los ingentes costes derivados de la Seguridad Social de los trabajadores desfuncionarizados y además, el juzgado condena al ayuntamiento a pagar las costas del recurso.
Pero ¿Por qué este empecinamiento del PP en defender a toda costa el proceso de desfuncionarización?
En un principio el propio alcalde David Pérez argumentaba motivos legales. La funcionarización de estas trabajadoras y trabajadores municipales había sido ilegal según él, el consejo consultivo de la Comunidad de Madrid, controlado por su partido, le daba la razón. Pero después de tantas sentencias y recursos desestimados es muy difícil seguir sosteniendo este argumento. ¿A qué se debe pues la insistencia?

Las concejalas y concejales de Ganar Alcorcón (candidatura formada por Podemos, Izquierda Unida, Partido Comunista de España, Equo e independientes) lo explican didácticamente en sus actos y asambleas. Se trata de una estrategia que supone un suculento negocio para empresas de servicios y que puede resumirse en tres palabras: despedir, desprestigiar y privatizar.

Se toma una empresa o servicio público. Se despide a un amplio porcentaje de la plantilla. Lógicamente el servicio se vuelve deficiente. Se lanza una campaña mediática señalando que el mal servicio se debe al carácter público del mismo, especialmente a lo acomodado que supone ser un trabajador público, creando opinión a favor de la privatización. Finalmente se privatiza el servicio subcontratándolo con una empresa privada.
Esta política tiene como centro una campaña de desprestigio contra los servicios y empleados públicos que se basa en dos falacias fácilmente desmentibles.

La primera de ellas es que lo públicos es deficitario. Sencillamente si los servicios públicos fuesen deficitarios, es decir no fuesen capaces de generar un beneficio, no habría empresas deseando que desde las administraciones públicas se les subcontrate dichos servicios. Conseguir un contrato para dar un servicio público en una gran ciudad es un suculento negocio.

La segunda de ellas es que la estabilidad y el mejor sueldo de los empleados públicos hacen que den un peor servicio. Lógicamente cuando el servicio lo presta un ente público, que no tiene que rendir beneficios a los propietarios de una empresa, se pueden pagar mejores sueldos. Pues bien, contrariamente a lo que repite el mantra del PP, todos los estudios sobre el tema coinciden en que mejores sueldos, al igual que una mayor estabilidad laboral se traducen en trabajadores más motivados y mejores servicios. Sencillamente cuando un trabajador no tiene interés en mantener su puesto de trabajo porque cobra poco y está permanentemente buscando “otra cosa”, porque le pueden echar mañana, no trabaja todo lo bien que podría.

¿Qué busca gobierno municipal del PP con esta política?

Hay quien pensará que también o principalmente lo que se busca es negocio para determinadas empresas que se hagan con los pliegos de contratación… pero esto algo que en todo caso terminará por determinar la Guardia Civil en su investigación de la trama Púnica.

Lo que no se puede ocultar es que David Pérez y su gobierno municipal lo que quieren es trabajar menos. A nadie se le escapa que, si los servicios públicos pasan a ser gestionados por empresas privadas, los gobiernos locales solo tienen que limitarse a firmar pliegos de contratación. Nada de ocuparse de gestionar las plantillas municipales, nada de tener que acudir a las juntas de dirección de empresas municipales. Un chollo que está costando muy caro a las vecinas y vecinos de Alcorcón.

Comments

comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *