El orgullo de la lucha contra la opresión de la clase dominante sobre la naturaleza humana

orgullo-gay-amberesdante_w .- Alteraciones hormonales, genéticas, psicológicas, sociales… la comunidad científica y la sociedad no se ponen de acuerdo en las causas de la homosexualidad, pero de lo que muy poca gente parece dudar es de que se trata de una alteración, un comportamiento anómalo, que se sale de lo normalo de lo natural. En realidad lo único anómalo y la única alteración está en una sociedad que concibe la sexualidad humana de una forma totalmente represiva y contraria con nuestra naturaleza humana.

La homosexualidad ha sido observada en más 1.500 especies animales y está bien documentada en más de 500. De entre todas las especies de animales no humanos, aquella en la que el sexo entre individuos es más frecuente y normalizado es precisamente en los simios antropomorfos más parecidos al ser humano, los bonobos.

En los bonobos el sexo ha trascendido el mero papel de función reproductiva para convertirse en una función de relación. Para ellos el sexo no es una cuestión biológica, sino una cuestión social. Mediante el sexo establecen relaciones sociales que contribuyen a la organización de su sociedad que están separadas de la reproducción de la especie. Por eso los bonobos mantienen relaciones sexuales con otros individuos de su sociedad sin distinción entre sexos, porque no lo hacen para reproducirse sino para relacionarse. De hecho la frecuencia de relaciones entre individuos del mismo sexo es tal que se ha estimado que el 60% de las relaciones sexuales que mantienen los bonobos son entre hembras.

Para los humanos el sexo también es una función de relación que va mucho más allá de la mera función reproductiva, evidencia de ello es la producción en masa de anticonceptivos. Pero ¿Por qué entonces la sociedad humana actúa de una forma represora con respecto a nuestra sexualidad? ¿Cuál es la diferencia fundamental entre la sociedad de los bonobos y la nuestra? Bien, a diferencia de la de los bonobos la sociedad humana es, desde hace algo más de 10.000 años, una sociedad de clases en la que existen grupos de individuos que se apropian de los recursos naturales y del trabajo del resto de individuos.

En la sociedad humana las clases dominantes necesitan controlar la reproducción. La de su propia clase porque afecta directamente a la propiedad, al derecho de herencia. La de las clases oprimidas porque afecta a la reproducción de la fuerza de trabajo que ellos explotan. Así por ejemplo en las sociedades clásicas el sexo de las mujeres y los esclavos se vio reducida a la mera función de reproducción y la homosexualidad en mujeres y esclavos era reprimida, mientras que era algo público entre los hombres libres, desde el legendario Aquiles a los emperadores romanos.

Curiosamente mientras en una sociedad libre como la de los bonobos las relaciones sexuales más habituales son entre las hembras, la sociedad clasista humana ha hecho especial esfuerzo por reprimir la sexualidad femenina, tanto la heterosexual como la homosexual.

La represión de la homosexualidad, los tabúes en torno a ella, su tratamiento como anomalía sólo es fruto de la moral impuesta por las clases dominantes a lo largo de la historia para controlar la reproducción humana de acuerdo a sus intereses de clase. Las relaciones homosexuales en los humanos no se deben a ninguna anomalía en el cuerpo, en las mentes o en la moral de quienes las mantienen. Son únicamente fruto del hecho de que el sexo en nuestra especie y en nuestra sociedad ha trascendido el papel reproductivo para convertirse en una función de relación que se practica con individuos del mismo sexo o del contrario para contribuir a la construcción de las relaciones afectivas y sociales de nuestra sociedad.

Quienes quieren reducir las relaciones sexuales humanas a un mero papel reproductivo atentan contra la naturaleza del ser humano, mutilan las relaciones que forman la sociedad humana. Sin la existencia de clases sociales la represión sexual en los humanos no sería mayor que en los bonobos . La lucha contra la brutal persecución que sufre la homosexualidad aún en muchos países, contra los prejuicios que persisten aún en los países más avanzados, así como por la igualdad de derechos de las parejas homosexuales forma parte de la lucha por la libertad del ser humano. Es la lucha por la libertad sexual. Es la lucha contra la opresión de la clase dominante sobre nuestra naturaleza humana.

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