La bandera de la traición

«Reflejar el amor, el orgullo y el respeto que todos los españoles debemos tener a nuestro país y a nuestros símbolos nacionales» ese es el objetivo que según nuestro alcalde, David Perez, tiene su iniciativa de colocar en cada barrio y en los principales accesos de Alcorcón una bandera rojigualda. Que quien pasará a la historia como el Alcalde que hizo todo lo posible para entregar el 40% del territorio de Alcorcón a una potencia extranjera, hable de amor, orgullo y respeto a nuestro país sería cuanto menos paradójico, de no ser porque durante siglos, detrás del falso patriotismo de la derecha española se ha escondido la connivencia con los proyectos del capital internacional para saquear a nuestro país y explotar a nuestro pueblo. No en vano la mayor de todas las banderas colocadas por el Alcalde tiene la misión de “saludar” a los futuros visitantes de Eurovegas.

Ya en 1936, meses antes de la victoria del Frente Popular en las elecciones, el secretario general del PCE, José Díaz Ramos, describía esto mismo con estas palabras: “Cuando la reacción no puede demostrar con hechos prácticos que ha mejorado en lo más mínimo las condiciones de vida y de trabajo del pueblo -porque las ha empeorado- para cazar incautos, se dice, se grita en los carteles, en los mítines: votando por nosotros, votáis por España, votáis por la patria. Este argumento, que penetra sobre todo en las gentes que aman a su patria y a su hogar, hay que analizarlo y demostrar que quienes aman verdaderamente a su país, somos nosotros, pues no es posible que continúen engañando, utilizando la bandera del patriotismo, los que prostituyen a nuestro país, los que condenan al hambre al pueblo, los que someten al yugo de la opresión al noventa por ciento de la población, los que dominan por el terror. ¿Patriotas ellos? ¡No! Las masas populares, vosotros, obreros y antifascistas en general, sois los patriotas, los que queréis a vuestro país libre de parásitos y opresores; pero los que os explotan no, ni son españoles, ni son defensores de los intereses del país, ni tienen derecho a vivir en la España de la cultura y del trabajo. “

Entonces, como ahora, detrás del patriotismo de la derecha se escondían quienes querían someter a nuestro pueblo a los dictados del capital extranjero. Detrás de los colores de la bandera rojigualda estaban los fascistas italianos  y los bombarderos  alemanes asesinando a nuestro pueblo en Madrid, Belchite o Guernika. Detrás del autodenominado “bando nacional” estaba el capital inglés y norteamericano. Detrás de su patriotismo estaban las bases militares de EEUU, las guerras de la OTAN, los tratados de la UE que destruyeron nuestro tejido productivo. No es extraño que detrás de la misma bandera se escondan hoy quienes están ejecutando los recortes dictados desde el BCE y el FMI que están llevando a nuestro pueblo a la desesperación y quienes están dispuestos a comprometer el futuro de Alcorcón con los proyectos más indecentes del capital internacional.

Nosotros los que, como decía José Díaz, queremos a nuestro país libre de  parásitos y opresores, los verdaderos patriotas, tenemos otras banderas que compartimos con todo el pueblo. La bandera de la libertad, del trabajo digno, de la salud y la educación de calidad para todo el mundo, la bandera de la independencia nacional, de la libre unidad del pueblo y de la hermandad con todos los pueblos del mundo. Esa es la patria que defendemos, con amor, orgullo y respeto.

Fran G.

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