La campaña #SeAcercaElInvierno del PCE pone sobre la mesa la necesidad de nacionalizar el sector energético

c0hjet2xuaaykchDante_w .-La campaña #SeAcercaElInvierno lanzada por el Partido Comunista de España, se ha unido estos días a campañas como #NadieSinLuz, para denunciar el aumento de lo que se conoce como pobreza energética en nuestro país y reclamar la necesidad de poner fin a los cortes de suministro eléctrico a las familias con menos recursos.
Sin embargo, la campaña del PCE se distingue de otras por poner claramente sobre la mesa la necesidad de nacionalizar el sector energético de nuestro país.

Aunque son campañas que aparentemente buscan un mismo objetivo, en realidad son campañas que en la práctica van en sentido opuestos. Una afronta la cuestión como una cuestión de Estado. Las otras como una cuestión humanitaria. Y estos dos enfoques nos plantean destinos diferentes. Veamos.

Por un lado, son enfoques que asumen intereses de clase completamente diferentes:

  • Para la clase obrera, la energía es la base material para garantizar desde unas mínimas condiciones de vida para la gente, hasta que se puedan poner en marcha las fábricas y todas las empresas. Y por lo tanto su producción y el acceso a ella debe estar garantizada por los poderes públicos.
  • Para la burguesía, la clase de los capitalistas, la energía es una mercancía más. Algo más con lo que hacer negocio, con lo que especular, con lo que hacer beneficio y lo único que debe garantizarse es eso, el beneficio de los propietarios de este recurso. Por eso, si las eléctricas suministran energía a una familia que no puede pagarla, el Estado ha de cubrir parte de la factura con un bono “social”.

Pero por otro, el enfoque humanitario nos impide ver que detrás del problema de la pobreza energética se esconde una gran estafa nacional. Cojamos como ejemplo una de las grandes empresas energéticas de España, la gasista Endesa. Endesa fue privatizada en dos movimientos, uno en 1988 con el gobierno de Felipe González y otro en 1996 con el gobierno de Jose María Aznar, poniendo en manos privadas una empresa cuyos beneficios en los últimos 3 años han sido los siguientes:

  • 606 millones de eurosen 2014, año en que obtuvo unos beneficios extraordinarios fruto de la venta de su filial Enel.
  • 085 millones de euros en 2015.
  • 342 millones durante el primer trimestre de 2016.

 

Estamos hablando de beneficio neto, que ha sido 100% repartido entre sus accionistas. Miles de millones de € que irían a parar a las arcas del Estado, si Felipe González y Aznar no la hubieran privatizado. Un negocio que bien vale un puesto en un consejo de administración.

Es decir, la nacionalización de las empresas energéticas no solo permitiría garantizar el acceso a la energía a las personas sin recursos directamente por parte del Estado. Sino que le permitiría ingresas miles de millones de € anualmente. Miles de millones de € que servirían para cubrir otras necesidades sociales, o para invertir desde el Estado en crear riqueza y empleo.

El enfoque humanitario, al no poner sobre la mesa la nacionalización de las eléctricas, apela a la responsabilidad social de las empresas, exigiendo que sean estas quienes garanticen el servicio. Pero sigue permitiendo la gran estafa de la privatización de las eléctricas, que pone en manos privadas beneficios multimillonarios que deberían estar al servicio de toda la población. Dicho de otra manera, deja al Estado sin los recursos necesarios para combatir las causas de la pobreza, también la energética.

Que no nos tiemble la mano, pues se acerca el invierno y es cuestión de vida o muerte.

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