La ley fundamental de la revolución y la experiencia más importe del Movimiento Comunista Internacional

Escuela“La ley fundamental de la revolución, confirmada por todas las revoluciones, y en particular por las tres revoluciones rusas del siglo XX, consiste en lo siguiente: para la revolución no basta con que las masas explotadas y oprimidas tengan conciencia de la imposibilidad de seguir viviendo como viven y exijan cambios; para la revolución es necesario que los explotadores no puedan seguir viviendo y gobernando como viven y gobiernan. Sólo cuando los “de abajo” no quieren y los “de arriba” no pueden seguir viviendo a la antigua, sólo entonces puede triunfar la revolución. En otras palabras, esta verdad se expresa del modo siguiente: la revolución es imposible sin una crisis nacional general (que afecte a explotados y explotadores). Por consiguiente, para hacer la revolución, hay en primer lugar, que conseguir que la mayoría de los obreros (o en todo caso la mayoría de los obreros conscientes, reflexivos, políticamente activos) comprenda profundamente la necesidad de la revolución y esté dispuesta a sacrificar la vida por ella; en segundo lugar, es preciso que las clases gobernantes atraviesen una crisis gubernamental que arrastre a la política hasta a las masas más atrasadas…, que reduzca a la impotencia al gobierno y haga posible su rápido derrocamiento por los revolucionarios.”

@dante_w .-En este párrafo del folleto “La enfermedad infantil” Lenin señala la ley fundamental de la revolución, o lo que es lo mismo, la enseñanza general que él había extraído de las tres revoluciones rusas del siglo XX, dos de las cuales fueron burguesas. Una enseñanza sobre las condiciones objetivas y subjetivas que son necesarias para la revolución.

Las subjetivas hacen referencia al papel de las masas oprimidas y explotadas. Para que pueda darse la revolución “los de abajo” deben tomar conciencia de que no pueden continuar consintiendo las condiciones de vida a las que les someten y deben exigir que cambie y al menos la mayoría de los elementos más activos políticamente de entre los oprimidos deben comprender profundamente la necesidad de la revolución y estar dispuestos a morir por ella.  Es una cuestión subjetiva, de conciencia y voluntad para hacer la revolución.

Las objetivas hacen referencia al papel de los explotadores y opresores. Si se dan las circunstancias en las que “los de arriba” no pueden seguir gobernando como hasta entonces, si atraviesan una crisis gubernamental para mantener su tasa de ganancia y su poder, si el gobierno queda reducido a la impotencia y hasta los elementos menos activos del pueblo hablan y se interesan por la política, entonces se dan las condiciones objetivas.

Pero ¿no está pasando esto hoy en día en España? ¿Acaso no está sumido el país en una crisis de gobierno que hace que lo cuestionen incluso los elementos más atrasados, más de derechas del pueblo? Los principales centros de poder financiero están cuestionando desde el modelo bipartidista hasta la constitución monárquica, que según un informe de la banca JP Morgan es prácticamente socialista a la hora de proteger derechos de los trabajadores, lo cual no les permite mantener ni su poder ni su tasa de ganancia.

Entonces ¿es que no se dan las condiciones subjetivas? ¿No hay movilizaciones constantes exigiendo cambios? Sí, pero ese es sólo un aspecto de las condiciones subjetivas. El otro aspecto es que es necesario que la mayoría o al menos los sectores más conscientes comprendan profundamente la necesidad de la revolución y estén dispuestos a morir por ella. Pero ¿Cómo se consigue esto?

Décadas después de la publicación del folleto de Lenin, cuando el PCUS negó la existencia de clases y de lucha de clases en la URSS, el comité central del Partido Comunista Chino envió una carta a sus homólogos soviéticos denunciando su abandono del marxismo leninismo, comenzando lo que se conoció como ruptura chino-soviética. En esta carta de 25 puntos, conocidos como los 25 puntos de Pekín, el punto 24 señalaba lo que el PCCH consideraba la experiencia más importante del movimiento comunista internacional:

“La más importante experiencia del movimiento comunista internacional consiste en que el desarrollo y el triunfo de una revolución dependen de la existencia de un partido revolucionario del proletariado.”

Para que se puedan dar completamente las condiciones subjetivas es necesario un partido revolucionario del proletariado que sepa integrar la verdad universal del marxismo-leninismo con la práctica concreta de la revolución en su propio país. Que pueda defender la verdad y corregir los errores y que sepa hacer crítica y autocrítica.

Sin embargo si este partido no es un partido de vanguardia del proletariado, sino un partido que va a la cola de la burguesía; Si no representa los intereses del proletariado y las amplias masas trabajadoras, sino un partido que representa los intereses de la aristocracia obrera;
Si no es un partido internacionalista, sino un partido nacionalista; Si no es un partido que sea capaz de pensar y juzgar por sí mismo y adquirir un conocimiento exacto de la tendencia de las diferentes clases en su propio país mediante una seria investigación y estudio, y que sepa aplicar la verdad universal del marxismo-leninismo e integrarla con la práctica concreta de su propio país, entonces, semejante partido no puede conseguir que la mayoría del pueblo, o al menos en la mayoría de los elementos más activos, comprendan la importancia de la revolución y estén dispuestos a morir por ella.

Sin este partido revolucionario del proletariado, o mejor dicho, mientras este partido no sea un partido revolucionario del proletariado, es imposible que se den completamente las condiciones subjetivas que según la ley señalada por Lenin son fundamentales para la revolución. Es imposible porque sin un partido, sin una organización política revolucionaria, que se plantee y le plantee a los elementos más activos de la sociedad el objetivo del derrocamiento del gobierno, de la toma del poder, las condiciones subjetivas se quedaran siempre en la mera exigencia de cambio. Cambio que quedará siempre a expensas de ser realizado por el gobierno de los explotadores que solo realizaran los cambios necesarios para continuar viviendo y gobernando como viven y gobiernan.

Transformar el partido comunista en un partido revolucionario del proletariado es la tarea fundamental y urgente  que los revolucionarios debemos afrontar para que dadas las condiciones objetivas puedan darse por completo las condiciones subjetivas.

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