Orígenes del 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

Clara Zetkin en un mitín del POSDA

@beatrize_w .- El origen del Día Internacional de la Mujer Trabajadora fue la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas de1910 reunida en Copenhague en la que a propuesta de Clara Zetkin, se proclamó el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. El objetivo era promover la igualdad de derechos, incluyendo el sufragio para las mujeres.

El primer Día Internacional de la Mujer Trabajadora se celebró al año siguiente en esa fecha. Unas semanas después, el 25 de marzo de 1911, más de 140 jóvenes trabajadoras, la mayoría inmigrantes, murieron en el trágico incendio en la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist de Nueva York. Este suceso tuvo grandes repercusiones en la legislación laboral de los Estados Unidos, y en las celebraciones posteriores del Día Internacional de la Mujer Trabajadora se hizo referencia a las condiciones laborales que condujeron a ese desastre.

La importancia del feminismo marxista o feminismo de clase.
La conmemoración del Día 8 de Marzo como Día Internacional de la Mujer Trabajadora a propuesta de Clara Zetkin ante la Internacional Socialista de Mujeres, pretende hoy borrarse del imaginario colectivo, con una intención: Hacer desaparecer de la Historia del feminismo la perspectiva del feminismo marxista o feminismo de clase.

Fue la propia Clara Zetkin quien pronunció un discurso en el Congreso de Gotha del Partido socialdemócrata alemán el 16 de octubre de 1896, poniendo de manifiesto las diferentes reivindicaciones en torno a la cuestión femenina partiendo de la lucha de clases. Clara Zetkin señala que las mujeres de la alta burguesía tienen como reivindicación disponer de su propio patrimonio al igual que los varones de su misma clase; las mujeres de la pequeña y mediana burguesía, así como las burguesas intelectuales reivindican la igualdad profesional y económica respecto de los varones de la mediana burguesía entrando en competencia con los varones de su misma clase, lo que provoca un contraste de intereses entre mujeres y varones de la mediana burguesía. Las mujeres proletarias por el contrario, no tienen intereses opuestos respecto de los varones de la clase obrera. Al contrario de la familia burguesa, la familia proletaria no tiene como base los intereses económicos del patrimonio común y la herencia del mismo, por lo que los hombres de la clase obrera no tienen ningún interés propio en defender los viejos roles patriarcales. Tampoco tiene el hombre proletario nada que temer de la competencia con la mujer de su clase por los puestos de dirección y responsabilidad, pues por definición la clase obrera no accede a esos puestos independientemente de su género. Y tampoco tiene nada que ganar con la depreciación de la fuerza de trabajo de sus compañeras en el mercado laboral, que solo redunda en engrosar los beneficios del empleador.

Clara Zetkin y la Internacional Socialista de Mujeres, desentrañaron el interés material, económico y de clase que se esconde detrás de todos los prejuicios sexistas tras los que se pretende justificar la discriminación y la opresión sobre las mujeres, señalaron con nitidez que esa opresión solo existe en beneficio de la clase dominante, situaron su abolición como un objetivo de primer orden de todo el movimiento obrero internacional y denunciaron a los obreros que justificaban la discriminación hacia las mujeres como defensores de los intereses de la burguesía dentro del movimiento de la clase trabajadora. En pocos años la defensa de la igualdad de salarios, igualdad de derechos y la lucha contra la opresión sobre la mujer se convirtieron en una reivindicación general de todo el Movimiento Obrero.

Pero la alianza que Clara Zetkin y sus camaradas consiguieron forjar entre el feminismo y el movimiento obrero no se tradujo solo en solidaridad, sino en victorias.

Con la revolución obrera de Octubre de 1917 en Rusia las mujeres conquistamos por primera vez derechos y libertades que antes eran inimaginables y muchos de ellos se extendieron después a Europa y EEUU. El combate a la desigualdad y la opresión sobre las mujeres en la URSS fue tal que décadas después de la revolución, las mujeres de la Alemania occidental pidieron que se les reconocieran los mismos derechos que disfrutaban las mujeres al otro lado del muro de Berlín.

No en vano, cuando uno de los machistas más famosos de España, el Alcalde de Alcorcón David Pérez carga contra el feminismo lo hace contra ese feminismo que “hunde sus raíces en los regímenes socialistas del siglo XX”.

Viva el día de la Mujer Trabajadora.

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