Casado con Abascal en la CEDA de enfrente

La cosa arranca con una agresión lgtbifóbica en el distrito de Arganzuela, según denuncia el agredido, salió en 17 de mayo, Día Internacional de Lucha Contra la LGTBIfobia, con la bandera del arco iris colgada sobre sus hombros. Hasta aquí todo normal. Tuvo la mala suerte de encontrarse con participantes de extrema derecha (según ellos no lo son) de una de las caceroladas con las que llenan las tardes de Madrid y le increparon, le insultaron y zarandearon. Un gesto que pone al descubierto que son de extrema derecha y, además, violentos y peligrosos.

Fueron vecinos del mismo barrio quienes alertaron a la policía, que se personó, y protegieron al chico. La intolerancia se topó, en lo que creía que era arena amiga, con personas discrepantes dispuestas a hacerles cara y frenar el régimen monocolor de sus discursos extremos y autoritarios.

Uniendo cuestiones y sabiendo que las derechas de España, la nueva CEDA, está tensando hasta lo irrespirable la calle con el fin de acelerar la erosión del Gobierno procurando con ello su caída, conviene fijarse en este acto que les describe, no en la brutalidad de sus acciones sino en el proyecto de “nueva normalidad” que traen debajo del brazo.

El sr Abascal elogió al presidente de Hungría, Viktor Orbán, Orbán, a su vez, hace migas con el presidente de Polonia, el ultracatólico Jaroslaw Kaczynski, y estos dos últimos están aprovechando la crisis del covid19 para perseguir más al colectivo LGTBI en sus países. Me imagino que la idolatría de Abascal y el seguidismo de Casado también tendrán en su agenda de gobierno (futuro) estos contenidos a imagen y semejanza de sus adorados premieres húngaro y polaco.

Oir a los dirigentes de la nueva CEDA (PP,Cs y VOX) elogiar a sus cachorros cacerolistas y blanquear violencias y golpismos civiles en un tuercemanos  contra la legalidad y el gobierno elegido, ya viejo en los anales de la historia, además de pavor, debe provocar alarma. Un serio y oscuro futuro nos espera con esta macedonia de neoliberales, posfranquistas y nazis sin más, que tratan de ganar a palos y chillidos lo que no logran alcanzar con la razón y el sosiego, dos cosas éstas que brillan por su ausencia en esta nueva derecha trinitaria.

Solo es cuestión de rascar y sale de entre la penumbra su verdadero programa, que como dice mi madre, es la antigua ley del embudo en la que el cono estrecho apunta hacia la gran mayoría trabajadora y el ancho, en forma de plaza de toros, se lo quedan para su disfrute las antiguas y comilonas oligarquías.

 

LA NOTICIA FUE PUBLICADA EN EL DIARIO EL PAIS.

https://elpais.com/espana/madrid/2020-05-18/vecinos-de-arganzuela-protegen-a-un-joven-con-una-bandera-lgtbi-acosado-por-manifestantes-de-una-cacerolada.html

 

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