La clase obrera madrileña necesita con urgencia desalojar al gobierno de Ayuso de la Asamblea de Madrid

El anuncio del confinamiento a partir del próximo lunes de dos zonas sanitarias de Alcorcón confirma el patrón de las restricciones a la movilidad que comenzaron la semana pasada en Comunidad de Madrid. Las dos zonas conforman el casco antiguo de Alcorcón, el barrio más humilde de nuestro municipio.

 

Los criterios utilizados obedecen al número de contagios por cada 100.000 habitantes, las medidas tomadas y sobre todo las que no se han tomando desvelan los intereses que defiende quien las toma.

 

La presidenta Isabel Diaz Ayuso afirma tomar estas medidas “selectivas” para tratar de evitar un nuevo confinamiento total de la población de la Comunidad, porque eso nos llevaría a desastre económico.

 

Habrá que piense que se refiere a los pequeños negocios que tendrían que cerrar, pero lo que realmente quiere decir Ayuso es que para que las grandes empresas mantengan sus beneficios las clase obrera tiene que seguir yendo a trabajar cada día. Y se puede tomar cualquier medida siempre que no ataque las grandes cuentas de beneficios. 

 

Por eso en los barrios obreros de Madrid se ponen restricciones al deporte, a salir a los parques, a las reuniones… pero seguiremos que seguir yendo a trabajar en un transporte público atestado. 

 

El vicepresidente de la Comunidad, Ignacio Aguado, insiste en que está demostrado que no nos contagiamos en el Metro, sino en reuniones de familiares y amigos, como si el virus de la Covid-19 surgiera en nuestras casas y en nuestros barrios por generación espontanea.

 

Lo que demuestran todos los estudios precisamente es que es mucho más difícil contagiarse en espacios abiertos que en espacios cerrados. Pero han cerrado los parques de los barrios obreros mientras la única medida que han tomado para la red de Metro es poner dispensadores de hidrogel en 50 estaciones de las 302 que hay en Madrid. Cualquier medida para disminuir el número de viajeros en el transporte público repercutiría en los horarios de trabajo y por lo tanto en los beneficios de las grandes empresas. Y eso hay que evitarlo a toda costa.

 

Y lo que también tiene que evitar a toda costa el gobierno de Ayuso es que la emergencia sanitaria trunque su proyecto para la Comunidad de Madrid. Un proyecto que en Alcorcón conocemos muy bien, pues sufrimos como Alcalde a su actual Consejero de Vivienda David Pérez durante 8 años. Ocho años en los que nuestro municipio sufrió un feroz ataque contra los servicios públicos con la clara intención de terminar privatizándolos.

 

Por eso aunque la Comunidad ha recibido ya 1.495 millones de € del fondo contra la Covid-19, los centros de salud de los barrios más humildes siguen saturados. Porque bajo ningún concepto el gobierno de Ayuso va a invertir en servicios públicos. Su objetivo es precisamente todo lo contrario, con pandemia o sin pandemia.

 

Y por este mismo motivo para la clase obrera y las clases populares de la Comunidad de Madrid es urgente provocar un cambio de gobierno Autonómico con la exigencia de que el nuevo gobierno, bien sea fruto de una convocatoria electoral anticipada o de una moción de censura, utilice todo los recursos disponibles para reforzar los servicios públicos sanitarios con el objetivo de doblegar la curva de contagios y no tomando medidas que solo buscan descargar el peso de la pandemia sobre los barrios obreros. 

 

Es urgente que todas las organizaciones obreras, sociales, políticas y sindicales se pongan a trabajar en este sentido. A la clase obrera de Madrid le va la salud en ello.

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