Billy el Niño se lleva a la tumba las condecoraciones

BEATRIZ LOZANO ./. 

Esta mañana se ha conocido el fallecimiento por COVID-19 del torturador franquista Juan Antonio González Pacheco, más conocido como Billy el Niño, expolicía franquista acusado de ejercer tortura en numerosas ocasiones.

Billy el niño fue inspector de la Policía Nacional durante el franquismo y ejerció tal brutalidad en sus interrogatorios que se le bautizó con el apodo por el que hoy se le conoce. A lo largo de su trayectoria, recibió varias medallas al mérito que en la actualidad se traducían en un incremento de la pensión de su jubilación. Un informe difundido hace unos meses por el Ministerio de Interior concretó que este aumento era del 50%.

Hasta marzo de 2019 y tras varias querellas rechazadas, ningún juez o jueza había abierto una investigación contra el torturador por posibles delitos de lesa humanidad. No obstante, Juan Antonio González Pacheco ha muerto esta mañana en la clínica San Francisco de Asís a los 73 años y se ha llevado a la tumba las condecoraciones recibidas tras el final de la dictadura que premiaban su labor como torturador durante el franquismo e, incluso, los primeros años de la Transición.   

Varios diputados y diputadas de Unidas Podemos han pedido perdón en nombre del Gobierno porque afirman que “es una vergüenza para la democracia” que una persona como González Pacheco haya muerto sin haber sido juzgado y con sus privilegios intactos. El procedimiento judicial contra Billy el Niño será completado de manera póstuma, así como el de otros nombres que aparecen en la lista de torturadores franquistas proporcionada por el Gobierno, como Antonio Juan Creix o Manuel García Ballesteros.

Sin embargo, la opinión pública considera que no se podrá hacer justicia porque, una vez más, los torturadores y los fascistas han muerto en la cama sin ser investigados y con sus medallas al cuello.

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