La derecha nostálgica del franquismo quiere borrar la memoria democrática

El Ayuntamiento de Alcorcón ha anunciado en el día de hoy que dos de sus espacios municipales recibirán el nombre de los políticos republicanos Francisco Largo Caballero e Indalecio Prieto.

El anuncio ha llegado unas horas después de que el Ayuntamiento de Madrid, a cuya cabeza figura el portavoz nacional del Partido Popular, José Luis Martínez Almeida, decidiera borrar del callejero, a propuesta de Vox, los nombres de estos dos líderes republicanos. Ante esta noticia, el consistorio de Alcorcón ha decidido nombrar en honor de ambos dos espacios municipales (aún se desconocen cuáles) para, en palabras de su alcaldesa, Natalia de Andrés, “responder con desagravio a lo acordado ayer por el Ayuntamiento de Madrid”.

Esta actitud respecto de las figuras republicanas o represaliadas por la dictadura no supone, a decir verdad, novedad alguna de parte del Partido Popular ni  del consistorio madrileño desde que la coalición PP-Ciudadanos accediera al gobierno municipal en mayo de 2019, aupado por el apoyo de la extrema derecha de Vox. La triple entente de la derecha patria -declarada enemiga de la Ley de Memoria Histórica y aún hoy reacia a condenar el golpe y la dictadura de Franco- ya dio muestras (una vez más) de su déficit democrático y de la consideración que le merecían las víctimas del franquismo cuando retiró el monolito del cementerio civil que honraba su memoria.

El perfil moderado que Martínez Almeida ha tratado de adoptar durante los últimos meses ha hecho olvidar a muchos el agravio que cometió contra la memoria de las víctimas con anterioridad a la pandemia. La decisión ayer acordada nos recuerda convenientemente que es la extrema derecha la mano que mece la cuna de su gobierno y que lo de moderado solo es una pose.

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